Esquema para la Misa del Santo Mártir José Sánchez del Río

10 DE FEBRERO

Antífona de entrada

Aquellos que siguieron en la tierra las huellas de Cristo, se alegran ahora en el cielo; y por que lo amaron hasta morir por él, con él se gozan eternamente.

 

Monición

José Luis lo dio todo hasta morir en la raya por Cristo Rey con el anhelo de ser un día Sacerdote. El Señor se lo llevó al cielo con la palma del martirio el 10 de febrero de 1928, en su propia tierra natal, Sahuayo, Michoacán, para que sus anhelos sacerdotales sean realidad magnífica en multitud  de vidas juveniles, que siguiendo sus huellas aprecien la vocación sacerdotal, y lleguen un día a vivir su sacerdocio por la dilatación del Reino de Cristo con Santa María de Guadalupe, en Ella y por Ella. “José Luis Sánchez del Río que murió con profundos anhelos de ser sacerdote; y que siendo yo niño de nueve años, en una entrevista que tuve con él en Tepalcatepec, Mich., mi tierra, poco antes de su martirio, me hizo saber que Dios me quería para sacerdote, a fin de que realizara yo muchas cosas que él , aunque las anhelaba no podría realizarlas. (T. E. pág. 46)

 

Oración colecta

Dios omnipotente y misericordioso que hiciste a tu mártir San José Sánchez del Río, superar los tormentos que padeció, concede a quienes celebramos el día de su triunfo, que, con tu protección, nos mantengamos invencibles ente las insidias del enemigo. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Las lecturas:

Primera: 2ª Macabeos 7,1-2,9-14.

Salmo 123 “Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador”.

Segunda: Romanos 5,1-5.

Evangelio: “Quienes pierdan su vida por mi, dice el Señor, la salvarán para siempre”

Mateo 10,34-39

 

Preces

Fieles al mandamiento del Señor, pidamos al dueño de la mies que escuche nuestras oraciones por las vocaciones al ministerio y por las demás necesidades de la Iglesia y del mundo:

  •  Para que Cristo, que reunió a sus discípulos a su alrededor, con el fin de asociarlos a su predicación evangélica, suscite también, en nuestros días servidores de su evangelio.
  • Para que el Señor ilumine la mente de los jóvenes cristianos y les infunda su fuerza, a fin de que sean muchos los que se dediquen al ministerio, y consagren la propia vida a hacerlo presente en medio de los fieles.
  • Para que el señor que escogió un estilo de vida virginal y pobre, suscite en los jóvenes de nuestras comunidades el deseo de consagrarse exclusivamente a su amor y al servicio de su Iglesia.
  • Para que el señor derrame en las familias cristianas el espíritu de piedad, de manera que germinen en ellas abundantes vocaciones al servicio de la Iglesia.
  • Por los niños, los adolescentes y estudiantes: para que el Señor les conceda seguir el ejemplo del beato mártir José Sánchez del Río y en sus ambientes de estudio, trabajo y diversión, den razón de la esperanza cristiana que los ilumina y sostiene.
  • Para que quienes han escuchado la llamada del señor y han iniciado su camino hacia el ministerio presbiteral no se desanimen ante las tentaciones que puedan surgir a causa de la propia debilidad o de la circunstancia que lo rodean.
  • Para que el Señor, conceda a nuestra Confraternidad de Operarios del Reino de Cristo ser fieles a la misión que hemos recibido de Él a través de nuestro fundador el padre Enrique Amezcua Medina y experimentamos la dulzura del evangelio.

 Señor Jesús, que nos mandaste rogar al Padre para que mande obreros a su mies, escucha nuestra Oración, y haz que los ministros de tu Iglesia crezcan en número y perseveren fieles a su ministerio. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

Oración sobre las ofrendas

Santifica Señor, con tu bendición los dones que te presentamos, para que tu gracia, nos inflame en aquel fuego de tu amor con el que San José Sánchez del Río venció en su cuerpo los tormentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Prefacio de los Santos Mártires

Testimonio y ejemplo de los mártires

V. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón. R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor.

Porque la sangre del glorioso mártir san José Sánchez del Río, derramada como la Cristo para proclamar su fidelidad a ti, manifiesta tu admirable poder, que convierte la fragilidad en fortaleza y al hombre débil robustece para que sea testigo tuyo.

Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos, diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo…

 

Antífona de la comunión                            Jn 12,24-25

Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da fruto abundante.

 

Oración después de la comunión

Que el santo sacramento que recibimos, Señor, nos comunique aquella fortaleza de espíritu que hizo a tu mártir San José Sánchez del Río fiel a tu servicio y victorioso en su pasión. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración para pedir la intercesión de san José Sánchez del Río, Mártir

Señor Dios, que otorgaste la palma del martirio a san José Sánchez del Río, al profesar y defender con su sangre la fe en Cristo Rey del Universo.

Concédenos por su intercesión, alcanzar la gracia de ser como Él, fuertes en la fe, seguros en la esperanza y constantes en la caridad, (y también, si es tu voluntad, el favor que especialmente te pedimos). Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

CARTA QUE SAN JOSÉ SÁNCHEZ DEL RÍO, ESCRIBIÓ A SU MAMÁ DESDE PRISIÓN

Cotija, lunes 6 de febrero de 1928

Mi querida mamá:

Fui hecho prisionero en combate este día, creo en los momentos actuales voy a morir, pero nada importa mamá. Resígnate a la voluntad de Dios, yo muero muy contento porque muero en la raya al lado de Nuestro Señor. No te apures por mi muerte, que es lo que me mortifica; antes diles a mis otros hermanos que sigan el ejemplo del más chico y tú has la voluntad de Dios. Ten valor y mándame la bendición juntamente con la de mi padre. Salúdame a todos por última vez y tú recibe por último el corazón de tu hijo que tanto te quiere y verte antes de morir deseaba.

José Sánchez del Río

 

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