Novena a San José Sánchez del Río: Día 9

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición
Señor mío, Jesucristo,
Dios y Hombre verdadero, Creador y Redentor mío,
por ser Tú quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido;
quiero y propongo firmemente confesarme a su tiempo.
Ofrezco, mi vida, obras y trabajos,
en satisfacción de mis pecados, y confío en tu bondad y misericordia infinita,
que los perdonaras y me darás la gracia para no volver a ofenderte. Amén.

Oración Inicial
¡Oh bendito José Sánchez del Río! Como uno de tus devotos me dirijo a ti en este día. A ti elevo mis débiles oraciones. Tu protección imploro y bajo ella espero merecer del Altísimo el ser socorrido en mis necesidades.

 

Día noveno
Sacrificio eucarístico. En las crónicas de los mártires se ve con frecuencia cómo éstos son confortados en la cárcel por diáconos o fieles cristianos que les llevan a Cristo, el pan de vida eterna. Es en el memorial eucarístico de la pasión del Señor donde los mártires hallan el ejemplo y la fuerza que necesitan para sufrir santamente su propia pasión y muerte. La ofrenda crucificada del mártir queda, pues, perfectamente integrada en la ofrenda sacrificial que Cristo hace de sí mismo en la Cruz.
Esta manera de entender el martirio está perfectamente expresada por San Ignacio de Antioquía, que habiendo recibido el Pan eucarístico, quiere venir a ser él mismo pan triturado, completamente unido al Crucificado, como perfecto discípulo. El sacrificio del mártir es el mismo sacrificio de Cristo prolongado en su cuerpo.

San José Sánchez del Río, era fortalecido por la santa Eucaristía que le llevaba su tía Magdalena. ¿Qué sería de nosotros sin este Augusto Sacramento?

Acto de fe esperanza y caridad para rezarlo todos los días después de la reflexión.

Acto de fe
Dios mío, creo en ti, porque eres la verdad misma; también creo firmemente todo lo que cree y enseña la Iglesia Católica, porque Tú lo has revelado y no puedes engañarte ni engañarnos. Permíteme ser fuerte como San José Sánchez del Río, y ser capaz de entregar mi vida como él la entregó por ti. Rezar: Padre nuestro, Ave María y Gloria. San José Sánchez del Río – Ruega por nosotros. (3 veces)

Acto de esperanza
Dios mío, espero que, por los méritos de Nuestro Señor Jesucristo, me concederás tu gracia en este mundo; y si observo los mandamientos, la vida eterna en el otro, porque eres infinitamente bueno, infinita mente poderoso y fiel a tus promesas. Permíteme tener como primordial el cielo que me tienes prometido, para que como San José Sánchez del Río, vea la muerte corporal como un paso para estar contigo eternamente. Rezar: Padre nuestro, Ave María y Gloria. San José Sánchez del Río – Ruega por nosotros. (3 veces)

Acto de caridad
Dios mío, te amo con todo mi corazón y sobre todas las cosas, porque eres infinitamente bueno y amable; amo también a mi prójimo como a mí mismo, por tu amor. Permíteme amarte cada día más y por amor, dar la vida por ti, como la dio San José Sánchez del Río, para que ardiendo en tu amor, pueda dar testimonio con mi propia vida de que tú existes. Rezar: Padre nuestro, Ave María y Gloria. San José Sánchez del Río – Ruega por nosotros. (3 veces)

Relato del Padre Enrique sobre su encuentro con San José Sánchez del Río (José Luis):

Dicho sacerdote fue el primer Director de la Confraternidad de Operarios del Reino de Cristo, obra que comparte los mismos anhelos de José Luis por el Reino de Cristo.

Existe aún otra feliz coincidencia para que la Confraternidad de Operarios del Reino de Cristo se sienta estrechamente vinculada a José Luis: José Luis deseaba ser sacerdote; y en su alma y en su corazón estaba preparándose para entrar al Seminario tan pronto como terminara la Persecución Religiosa. Así lo atestiguan amigos suyos a quienes él hizo la confidencia en el campamento cristero, y familiares muy queridos de él a quienes confió su secreto en la intimidad del hogar paterno.

¡Dichoso Seminario el que hubiera contado con tal aspirante al sacerdocio!

José Luis no pudo realizar el grande anhelo de su corazón. Pero Dios aceptó el sacrificio de su vida uniéndolo así al Sacrificio del Sacerdote Eterno que ofreció Su Vida en la Cruz para salvarnos. Como si Cristo Sacerdote y Rey hubiese llevado a José Luis al Cielo para hacerlo sacerdote con una ordenación no sacramental, pero sí de deseo y de amor. José Luis se fue al Cielo y vive ahora junto al Trono de Cristo Rey pidiendo que surjan legiones de sacerdotes y de apóstoles que realicen lo que él amaba tanto y deseaba con todo su corazón: la edificación del Reino de Cristo como Templo Vivo de Santa María de Guadalupe.

(continuará…)

 

Oración de petición por intercesión de San José Sánchez del Río

Preside:

Oremos hermanos a Dios nuestro Padre, por intercesión de San José Sánchez del Río. Decimos todos: Escúchanos Padre.

  • Por la Iglesia para que siga siendo sacramento universal de salvación. Oremos.
  • Por el Santo Padre, para que su testimonio de vida promueva los procesos de misericordia y compasión en nuestras comunidades parroquiales y sacerdotales. Oremos.
  • Pedimos hoy, por intercesión de San José Sánchez del Río, que el Señor siga suscitando seglares que estén dispuestos a trabajar por el Reino de Cristo, cada día en su familia, en su trabajo, en su escuela. Oremos.
  • Por los Adolescentes, para que por intercesión del niño mártir, estén dispuestos a conocer a Cristo y comenzar su seguimiento como amigos de Dios. Oremos.
  • Por los Jóvenes para que estén firmemente decididos a profundizar en su encuentro con Cristo, formando comunidades de jóvenes en torno a Cristo que los ama, los guía y los enseña. Oremos.
  • Por los jóvenes profesionistas, para que pongan al servicio del Reino de Cristo todas sus energías, conocimientos, creatividad y amor, así puedan ofrecerse como un verdadero mártir al servicio de Dios y sus hermanos. Oremos.
  • Por los adultos operarios, para que vivan su entrega a Cristo en la misión y la promoción vocacional, cumpliendo el anhelo del padre Enrique de instaurar el Reino de Cristo en sus familias y en sus lugares de trabajo. Oremos.

Movidos por el espíritu filial, digamos la oración que nuestro Señor Jesucristo nos enseñó: Padre Nuestro…


Oración final

Señor Dios, que otorgaste la palma del martirio, a San José Sánchez del Río al profesar y defender con su sangre la fe en Cristo, Rey del Universo. Concédenos por su intercesión alcanzar la gracia de ser como él: fuertes en la fe, seguros en la esperanza y constantes en la caridad.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.

El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.

 

Autor entrada: Webmaster